Gracias, Maestro Esplá
Tras 34 años desde su alternativa y unos pocos como novillero, Luis Francisco Esplá se despidió de los ruedos la temporada 2009 y en este año apenas tiene tiempo, con una agenda apretadísima, para recoger la cantidad de trofeos y acudir al montón de homenajes de los que está siendo objeto.
La otra mirada de la Liga del Corte Puro
Como cada año, en torno al día del trabajo arranca
Niños toreros
A lo largo de toda la historia ha habido lo que se denominaba “niños prodigio”, chavales que precozmente manifestaban un talento excepcional para algún arte o actividad. No hace falta que recordemos, por poner un ejemplo conocido por todos, al músico y compositor austriaco Wolfang Amadeus Mozart, quien a muy temprana edad no sólo interpretaba maravillosamente, sino que componía piezas musicales.
II PARTE. Conjeturas taurómacas terminando el 2009
II. TIEMPOS DE CRÍSIS.
Opinión
Algo falla en Barcelona
Algo falla cuando el filósofo Monteserín, afirma muy serio en l parlamento catalán : “los toros son como vacas normales”. La lógica o tratado de la no contradicción queda reducida a escombros al ignorar los fundamentos de la materia tratada. Solución : Cuando llegue abril, métase el filósofo en cualquier cercado donde estén rematando los cuatreños y trate de espantarlos. Descubrirá que entre un toro y una “vaca normal” existen notables diferencias.
Algo falla cuando una reconocida escritora premio Planeta, afirma sublimada en el mismo Parlamento “hemos crecido ente símbolos religiosos .. que se inspiraban en la crucifixión y ya no crucificamos”. Nada, no sabe nada de lo que supone en Occidente tan sencillo símbolo como una cruz: el cimiento. Ni más ni menos. Dejemos a Santo Tomás, las cruzadas, el Barroco y Renacimiento, los miles de indigentes mantenidos por Caritas, las anónimas monjas que envejecen silenciosas sirviendo en África. Solución : Dese una vuelta por Haití estos días y observe a quien buscan las desgraciadas gentes.
Descubrirá lo que alivia una cruz a los crucificados de hoy
Algo falla cuando Mónica Frassoni, una diputada verde italiana afirma : “los toros son como pegarle patadas a una mujer” .. si por lo menos dijera cornadas; pero aficionada al fútbol, cambia la tecla jugando al socorrido truco leninista de demonizar al oponente. Solución : si la da igual un hombre, me presto a ser pateado por la diputada después que haya largado cuatro naturales a un cinqueño que además, me comprometo a pagar. Todo sea por mostrar a esta señora la notable diferencia entre dar patadas y torear.
Algo falla cuando un catedrático de ética como Norberto Bilbeny prepara una ensaladilla rusa afirmando que el aficionado “... no ha desarrollado su comportamiento moral”. Podía haber dicho “ético”, limitando así el comportamiento censurable al plano personal; pero no, dice “moral”, dando por supuesto la existencia de una “verdadera” moral (o pauta colectiva) que es la suya, frente a otra “falsa” que es la de los toreros. Solución : No tiene, pues quien considera “moral” el uso alimentario o material del animal e “inmoral” el uso inmaterial, sin reparar que los bienes inmateriales personales y colectivos obtenidos en la tauromaquia de talanquera y los estéticos en la de montera, constituyen objetos de mucho gran valor para un conjunto humano, es que pretende imponer su código de valores.
Ve más importante el filete que la autosatisfacción de cortar un cinqueño resabiado; el bolso de piel de vaca que el placer de absorber (unos) y adsorber (otros) una galanura de Esplá, una usurpación de terrenos de Tomás o una estocada a reventar de Ramos. Otros, lo vemos a la inversa
Algo falla cuando un catedrático de física como Wasenberg, para llevar el ascua a su sardina ignora adrenales, endorfinas y otros compuestos propios de la bioquímica de lo vivo y cuya razón de ser es neutralizar el dolor durante el combate obligado, si se quiere estar en la “lucha por la vida”.
He visto un lancero con las tripas fuera; lívido, se iba por momentos. Le pregunté : Te duele?. y con amplia sonrisa respondió : He vencido al Toro Vega!. He visto toros con un cuerno roto cómo buscaban furibundos rematando talanqueras con lo que suponían tener, aunque no tenían. Toros derrumbados por una lanzada girar ojos y orejas para lanzar su último ataque .. No he visto dolor. Sí ira, odio.... cuando toro y hombre eran bravos. Para que todo cuadre, hombres y toros deben ser vacas lecheras y en consecuencia, dolerse, así hay un fin con el que todo el mundo está de acuerdo: eliminar del sistema el dolor; pese a que el sistema tenga al dolor como heraldo de que algo falla y es preciso corregir... si procede y cuando proceda.
Solución : No tiene porque quien niega la evidencia cotidiana, es que no ve.
Algo falla cuando una pretendida crema intelectual piensa que es cierta la identidad (en sentido algebraico) hombre-animal y pretende obrar en consecuencia trasladando al presente el complejo de inferioridad propio de la prehistoria. Quieren cambiar a los hijos (fuente de responsabilidades, muchos problemas y pocas satisfacciones) por la sumisa mascota que cuando nos ve entrar al piso, brinca feliz entornando los ojillos. Desertan del género humano porque pertenecer a él exige rendir cuentas, disciplina y sinsabores (se mande o se obedezca) y diseñan una Arcadia Feliz donde vivir a su sabor merced al sueldo público.
Algo falla cuando se pretende imponer una ideología prohibiendo lo que no se pliegue a ella y considerando –palabra de filósofo y de novelista- a los rebeldes como “de escaso desarrollo intelectual..”. Cuando todo un movimiento pretende hacerte bicho ético mediante la prohibición, montando en cólera si alguien dice no y jugueteando con los fundamentos legales. Pobre Joselito! interrogado en catalán por el sanedrín, cuando al pirata Abdu willy se le busca intérprete. Miraba a los cielos suplicando don de gentes pero los cielos no estaban propicios y es que Jesucristo cometió un error: confirió a los apóstoles la capacidad de hablar y entender cualquier lengua ... pero se le olvidó el catalán!.
El sello de calidad de toda tiranía es la imposición por cualquier vía de una moral (y recalco lo de cualquier vía), pues considerando la verdad como ente único, sólo puede ser en buena lógica, la suya.
Sintetizando : tenemos en Barcelona a los profetas del nuevo orden caracterizado por pretender bajar al hombre de su pedestal e integrarle en una naturaleza idílica, aunque en las antípodas de Natura. No sé si usan o son usados por intereses políticos locales, ni quién será el tonto útil de quién, pero tienen a su favor la ventaja de vender la doctrina del Paraíso Terrenal en versión materialista; paraíso virtual donde todo es maravilloso, se vive mirando al ombligo y reina la bondad. Hasta las culebras prometen a la Nereida de turno saber sin estudiar (como la LOGSE) bastando mordisquear una manzana para aprehender los secretos de la ciencia; no del cálculo diferencial (¿Para qué sirve eso?) sino de las relaciones culturales y el cosmopolitismo. Resucita la estúpida de nuestra madre Eva : Cosas de bárbaros, de salvajes, piensa. Y parcialmente, acierta. Somos bárbaros, etimológicamente, con respecto a ellos, es decir, somos cultural, íntima e intrínsecamente diferentes. Lo de salvajes, tras conocer a mucha gente de montera y talanquera, no pasa de ser una coz.
La comedia ha terminado su primer acto. Prohibir los toros es sólo un paso, tal vez el menor.
Qué tiempos, lector! entrados en el siglo XXI sólo vemos profetas tratando de imponer morales; bien con explosivos, bien boletín en ristre, bien con televisionazo.
Y no obstante, algo nace cuando las típicas dos Españas, la izquierda y la derecha, el PP y el PSOE, pobres y ricos etc .. dejan de obrar conforme pide el manoseado guión y vemos a un catedrático burgués aliado con la bestialidad y a un alcalde comunista aliado con el humanismo, a unos territorios pretendiendo abolir la tauromaquia y a otros ascenderla a la categoría de patrimonio cultural. Anda que si está naciendo algo nuevo!
No dan ganas de trazar una raya?. Claro que si separáramos taurinos y antitaurinos, al cabo de diez años veríamos a los verdes colarse en bicicleta por nuestras fronteras a la búsqueda de una sociedad capaz de darles dignidad, trabajo, sentido común y libertad. Humanismo, en fin.
Veríamos una nación razonablemente próspera y otra arruinada pero sobre todo, siempre enfadada, meticona, despótica, tensa y ....... aburridísima como un rebaño de ovejitas luceras, pero mordisqueadoras.
Tal vez eso nos juguemos en el parlament.
